QUIEN ROBA ES UN LADRÓN
Bueno… Pues aqui estamos de nuevo. Pero ahora entre Blesa y las opacas, el niñito Nicolás y su prematura mente fraudulenta, Puyol y su trinque, el mamarracho que simula un cancer durante 5 años, Junqueras en Sevilla de propaganda independentista y, para colmo, La Chabelita hasta en la sopa de superstar. Este es nuestro pais, Amigos. Y todos vosotros y yo, como jabatos descontrolados, cubriendo expedientes para llegar a fin de mes con una casa limpia y llena de vida.

Ya me da igual el color de estos asuntos. Si son de un lado o de otro. Lo que me importa es la herencia que estamos dejando a nuestros hijos. Empezando por el Pais derruido y sin señas de identidad limpias y claras. Seguido por la falta de valores y educación que habita en la sociedad. Esas ansias de trepar a toda costa, de colarse en las colas, de entrar primero por las puertas sin mirar quien viene detrás, ese afán de salvarse el culo sin mirar al prójimo… Permitidme la expresión: “Yo me cago en la falta de dignidad, en lo superfluo y en lo carente de bondad”. ¡Ya está bien, cojones!

El otro día, haciendo cola en el circo con mi hija a pleno sol, un niño redicho quiso entrar en disputa con nosotros diciendo que él iba delante nuestra con descaro y sin razón. Mi hija me miraba no dando crédito y yo la miraba con una sonrisa cómplice lleno de tranquilidad. Mi cuerpo rotó 360 grados buscando al Padre de ese niño para que mediara en su discurso pero no encontré figura ninguna. ¿Qué sucede en un momento aí? Pues, por mi parte, me entraron ganas de acercarme al oído del niño y decirle que yo era el mago del circo e iba hacer que desapareciera. O, por la otra parte, la omisión del padre da claras muestras de que si no educamos a nuestros hijos desde el respeto hacia los demás estamos fabricando “Ladrones en potencia” irremediablemente. Y así la historia continuará.

Que no es tan difícil ser honrado, por favor. Que todos hemos tenido el impulso, en alguna ocasión, de trincar, estoy seguro. Pero que al final prevalece la honestidad y el esmero en ser personas de bien. Y me niego a creer que estemos tranquilos si usurpamos. Que va. Es imposible vivir tranquilo cuando coges algo que no es tuyo. Porque yo tengo un plato de mi vecina, que me trajo un trozo de tarta un día, y siempre se me olvida devolvérselo y cada vez que lo veo me entran unas fatiguitas que no veas.

La picaresca está pasada de moda, Señores. ¿No veis que te trincan tarde o temprano? De la única manera que se merecen los bienes y se consiguen las metas es desde el convencimiento mas absoluto de que con el esfuerzo y la dignidad, la educación y la conciencia y simplemente el matiz de ser generoso, se consiguen fortunas que van directo al corazón de las personas. Y eso es ser rico en su máxima expresión. Lo demás… lo demás ni verlo pasar por mi ventana.

A Blesa lo encerraba yo en una casa con las ventanas opacas y sin posibilidad de abrirlas. A Nicolás lo ponía a escribir novelas de aventuras con el nudo de la corbata muy apretado y con tinta de la que se borra para que no parara de escribir ficciones. A Pujol lo mandaba a Andorra con un lacito y sin posibilidad de devolución. Al de IU le ponía una camita en una planta de oncología. A Junqueras a repartir panfletos al conflicto árabe-israelí y a Chabelita… a Chabelita que se venga un dia con cualquiera de nosotros para que vea lo que es trabajar.

Ladrones sin escrúpulos. ¿Y si robaran en vuestras casas? A mi no me vengáis después hablando de justicia porque vosotros os la saltáis a la torera. ¡Qué asco! Voy a trabajar para traer pan a mi casa y por supuesto sin robar, no como vosotros.

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